Proteger su patrimonio familiar (residencia familiar, otras propiedades y bienes acumulados)
Atender necesidades especiales (discapacitados, menores y adultos jóvenes en etapa de estudios, personas de edad avanzada)
Reorganizar el patrimonio familiar en caso de divorcio, inestabilidad política u otros cambios de importancia (bienes inmuebles, pólizas de seguro, inversiones existentes y futuras, administración de rentas)
Establecer en vida reglas de disposición de bienes a futuro a través de un Fideicomiso testamentario.
Apoyar las causas, organizaciones o actividades sin fines de lucro con las que se identifica a través de un Fideicomiso benéfico o filantrópico.